Esta área se halla ubicada en el noreste de la Provincia, ocupando la zona de influencia de la Laguna Mar Chiquita o Mar de Ansenuza (en lengua aborigen), enorme cuerpo de agua salada de unos 6.000 km2, con una planicie inundable y los Bañados del Río Dulce, que se extienden hacia el norte, abarcando en total unos 10.000 km2. Se trata de una planicie deprimida en la llanura chaqueña a la cual confluyen los ríos Suquía (ex Primero), Xanáes (ex Segundo) y Petri o Dulce.
Este último, proveniente de Santiago del Estero, forma un amplio valle de inundación donde se alternan isletas, riachos y bañados.
La oferta básica del área es la diversidad de ambientes (humedales, costas altas, costas bajas, llanura) que favorecen la presencia de una fauna abundante y variada, destacándose que aquí se encuentra el 25% de las especies de aves del país. La vegetación corresponde al bosque chaqueño oriental, con variantes de ambientes salinos y de lagunas y bañados.
En virtud de estas características, el área ha sido declarada Reserva Natural Provincial y está integrada a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras.
El aprovechamiento del recurso natural agua salada, reconocido internacionalmente por sus propiedades terapéuticas, así como la bondad del clima, sumados a los valores ambientales y la creación de la Reserva Natural, convirtieron a la zona en centro de un notable flujo turístico que ha llevado paulatinamente a Miramar a un proceso de consolidación como núcleo turístico equipado.
Recursos naturales, balneología, actividades recreativas (recorridos de interpretación, observación de fauna, actividades náuticas, pesca, playa) y productivas (como la industria peletera y la explotación agrícola-ganadera), hacen del área Mar Chiquita un destino turístico especial.