Recostada sobre la vertiente oriental de las Sierras Chicas, el área ofrece un paisaje de sierras y suaves ondulaciones, la presencia del agua en numerosos ríos y arroyos, la presencia de vegetación del bosque serrano con especies de del bosque chaqueño en las zonas llanas. A ello se le agregan testimonios culturales del pasado colonial (como la Capilla de Candonga, la Estancia Jesuítica de Jesús María y la Casa de Caroya).
Añosa
arboleda bordeando los caminos y arroyos, ciudades y localidades
de pequeña escala, con el fondo siempre presente
de las Sierras Chicas tal es el marco que ofrece
este área para innumerables actividades en estrecho
contacto con una Naturaleza a escala humana.